Calaveras literarias del día de la madre

calaverita al día de la madre

Las calaveras literarias del día de la madre son un homenaje al ser más hermoso del universo. Para algunas culturas la madre siempre ha sido el centro del universo y es que en la célula actual de la familia es el elemento principal.

La madre es la influencia mayor en la crianza de los individuos. La madre representa el pilar fundamental en la consolidación psicológica y fisiológica del ser humano.

Calaveras del día de la madre también encontró la necesidad no solo de homenajes sino de rendirles tributo y devoción a este ser maravilloso llamado madre.

Es que los hijos les debemos tanto, hemos dependido tanto de ella y por tanto tiempo, que no alcanzaría el tiempo ni el dinero para compensar, gracias a calaveras literarias el día de la madre podemos dedicarle algo bonito y especial a esos seres maravillosos que se merecen todas las cosas buenas de este mundo.

Dependencia a mamá

Mientras otras especies de animales mamíferos suelen desprenderse de su madre rápidamente, los seres humanos dependen muchos años de ellas y gracias a sus incontables y prolongados cuidados extras logran establecer un irrompible vinculo, por el resto de la vida.

Calaverita del día de mamá

Para calaveritas del día de la madre, también existe otro modo de obtener el título de mamá sin haber parido; tenemos que recordar que hay un gran grupo de mujeres que padecen de alguna patología que les impide tener hijos.

Y entonces recurren al proceso de adopción, en el que deben cumplir una serie de requisitos y así recibir un hijo por medio del cual podrán ser llamadas mamá. 

Calaveras literarias del día de la madre

Madre creación divina, cobijo universal,
existo gracias a tu bondad amorosa de dar
continuidad a la vida, cumpliendo así los
designios benditos del creador.

Tus pechos son manantiales divinos
que emanan elixir que prodigia mi ser
llenando la esperanza de alcanzar larga y provechosa vida
para regar flores, caricias, besos y
no desfallecer en el propósito de ser digno de ti
madre querida.

Tu voz, tus caricias, tu arrullo mitigó mis desalientos
Oh, mi ser más querido después de Dios,
gracias a tu canto he alcanzado la grandeza de la razón,
apartando las miserias que acechaban a las orillas del camino.

Madre en tu rostro juguetean los colores de la primavera,
en tus ojos el verde intenso del mar, en tus mejillas, las del rosal,
tu risa temprana refleja amor celestial que estremecen de rubor
al más tierno corazón y perpleja queda la blanca azucena.

Madre tu amor por la tierra está encarnado
en cada fibra de mi ser, tus manos laboriosas,
hacían florecer en los surcos
panes de oro, espigas de sol, la dulce flor
cantarina de exquisito aroma que hace honor
en fresca noche al delicado nardo.

Ser sublime, clamo a Dios porque siempre estés conmigo,
sintiendo tu calor, tu amor y tu ternura.
Quiero hacer nido en tu corazón tal cual golondrina y,
no levantar vuelo hasta que el supremo lo decida.

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